LA FAMILIA FORMADORA
EN LOS VALORES HUMANOS Y CRISTIANOS
SUBSIDIOS FORMATIVOS
DE PREPARACIÓN
TEMA
11
LOS VALORES DEL COMPROMISO CON LA SOCIEDAD:
Solidaridad,
justicia, convivencia social y cívica. Espíritu
de servicio, responsabilidad.
El testimonio de los padres en el cumplimiento de
las obligaciones cívicas.
La colaboración activa hacia el Estado y la
Iglesia.
Objetivos:
• Cultivar el compromiso y la proyección
social de la familia.
• Descubrir los diversos modos y ámbitos
de participación social.
• Comprometerse en la cristianización
de la sociedad, deber de la familia.
1. Oración
Padre nuestro, enséñanos a cumplir con
el compromiso de ser buenos padres y educar a los
hijos en los verdaderos valores para con la sociedad
y el prójimo, principalmente el sentido de
responsabilidad, de servicio, el cumplimiento con
las obligaciones cívicas y sociales.
2. Lectura bíblica
“Un maestro de la ley fue a hablar con Jesús,
y para ponerlo a prueba le preguntó: Maestro,
¿qué debo hacer para alcanzar la vida
eterna? Jesús le contestó: ¿Qué
está escrito en la ley? ¿Qué
es lo que lees? El maestro de la ley contestó:
Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón,
con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda
tu mente y ama a tu prójimo como a ti mismo.
Jesús le dijo: has contestado bien. Si haces
eso, tendrás la vida. Pero el maestro de la
ley, queriendo justificar su pregunta, dijo a Jesús:
¿Y quién es mi prójimo? Jesús
entonces le contestó: Un hombre iba por el
camino de Jerusalén a Jericó, y unos
bandidos lo asaltaron y le quitaron hasta la ropa;
lo golpearon y se fueron, dejándolo medio muerto.
Por casualidad, un sacerdote pasaba por el mismo camino;
pero al verlo, dio un rodeo y siguió adelante.
También un levita llegó a aquel lugar,
y cuando lo vio, dio un rodeo y siguió adelante.
Pero un hombre de Samaria que viajaba por el mismo
camino, al verlo, sintió compasión.
Se acercó a él, le curó las heridas
con aceite y vino, y le puso vendas. Luego lo subió
en su propia cabalgadura, lo llevó a un alojamiento
y lo cuidó. Al día siguiente, el samaritano
sacó el equivalente al salario de dos días,
se lo dio al dueño del alojamiento y le dijo:
'Cuide a este hombre, y si gasta usted algo más,
yo se lo pagaré cuando vuelva.' Pues bien,
¿cuál de esos tres te parece que se
hizo prójimo del hombre asaltado por los bandidos?
El maestro de la ley contestó: El que tuvo
compasión de él. Jesús le dijo:
Pues ve y haz tú lo mismo” (Lucas 10,
25-37).
3. Desarrollo del tema
El ser humano es social, no puede vivir solo, necesita
de los demás para su realización. Está
hecho para vivir en sociedad. La sociedad es el conjunto
de hombres y mujeres que unidos contribuyen a la consecución
del bien común. El bien común es el
conjunto de condiciones sociales que hacen posible
a los miembros de la sociedad su realización
plena.
Los valores del compromiso con la
sociedad.
La familia es la base de la sociedad. Es la primera
escuela de sociabilidad. Nuestra sociedad necesita
familias ejemplares, que hagan el esfuerzo, a veces
en contra de la corriente para llevar una vida recta,
buscando el bien del mayor número posible de
personas. Estas familias, son ejemplo de servicio
al necesitado, de respeto por las leyes, de apoyo
y colaboración con la Iglesia y el país.
Estas familias logran que las naciones no se desmoronen.
El compromiso social comienza por lo que llamamos
cultura cívica, que se concreta por ejemplo
en el respeto a las señales de tránsito,
el no tirar basura en cualquier lugar, en pagar los
impuestos justos; o cumplir las promesas que se hacen.
Desde la familia se aprende el deber
cívico de la participación en la vida
ciudadana. A veces esta participación se lleva
a cabo por medio de la búsqueda de la justicia
social con los empleados o con los clientes, o en
el compromiso solidario en las juntas de vecinos o
en las actividades de nuestra parroquia. Es importante
participar en las asociaciones que impulsan valores
en la sociedad, que buscan la regulación de
los medios de comunicación o de campañas
respecto a películas y anuncios que van en
contra de lo que creemos, de modo que no sean exhibidos
en nuestras salas de cine, en nuestras televisiones
o en anuncios en nuestras calles. Otro modo de colaborar
es apoyar a quienes llevan la Palabra de Dios a las
empresas, a las familias y a los medios de comunicación.
En la familia debemos alentar la solidaridad hacia
los demás, hacia lo necesitados.
Siendo el ser humano un ser social,
también es un ser político. Política
viene de polis que quiere decir “ciudad”,
o el que vive en la ciudad. “La política
es la forma más perfecta de la caridad”
Juan XXIII. Es parte de los deberes con la sociedad
exigir de manera respetuosa y ordenada que los gobernantes
cumplan con su deber honestamente y busquen el bien
de todos, sin poner por encima sus intereses o los
del partido.
En todos estos campos, los padres
tienen la oportunidad de ser ejemplo para sus hijos
que aprenderán a ser solidarios, responsables,
con sentido de civismo, cumplir con ir a votar analizando
las propuestas de los candidatos, denunciar los delitos,
comprometerse con los damnificados en desastres naturales.
Si los hijos acompañan a sus padres, serán
colaboradores de la construcción de una civilización
del amor; en la que la vida y los demás derechos
fundamentales del hombre se respeten y defiendan por
encima de intereses personales. De este modo se vencerá
la indiferencia para ayudar al otro. Cada familia
es el comienzo del compromiso de la sociedad a favor
de la vida y de la civilización del amor.
4. Caso o hecho de vida
El río Grijalva y el Usumacinta se desbordaron
y cubrieron una gran extensión de tierra en
Tabasco. Pocos lugares quedaron en alto y el agua
cubrió casi toda la ciudad de Villahermosa.
La solidaridad mexicana no se hizo esperar y comenzaron
a enviar víveres, alimentos, agua y lo que
estaba haciendo falta. Los hicieron llegar al gobierno
mexicano, a través de Caritas, una de tantas
organizaciones que tiene la Iglesia. Muchas instituciones
quisieron cooperar y la gente mandó donativos
en especie y en dinero, a través de las cuentas
bancarias, ya que algunos bancos dijeron que si uno
pone un peso, ellos ponen otro. Artistas, medios de
comunicación, el ejército y miles de
personas ofrecieron su ayuda para lograr la reconstrucción
de Tabasco y de Chiapas. Sin embargo, queda mucho
por hacer, para que el olvido no sea el fin de las
tragedias que perjudican a nuestro país.
5. Reflexión y diálogo
• ¿Me considero una persona con responsabilidad
y compromiso cívico y social? ¿Suelo
cooperar cuando veo la necesidad, o me hago de la
vista corta?
• ¿Cómo inculco a mis familiares
el valor del compromiso social?
• ¿Realizo las contribuciones a tiempo,
agua, luz, predial, etc.? ¿En tiempos de votación
electoral, acudo a elegir a nuestros gobernantes?
6. Textos de apoyo
“Deberes de los ciudadanos: Su colaboración
leal entraña el derecho, y a veces el deber,
de ejercer una justa crítica de lo que les
parece perjudicial para la dignidad de las personas
o el bien de la comunidad. Deber de los ciudadanos
es cooperar con la autoridad civil para el bien de
la sociedad, con espíritu de verdad, justicia,
solidaridad y libertad. El amor y el servicio de la
patria forman parte del deber de gratitud y del orden
de la caridad. La sumisión a las autoridades
legítimas y el servicio del bien común
exigen de los ciudadanos que cumplan con su responsabilidad
en la vida de la comunidad política. La sumisión
a la autoridad y la corresponsabilidad en el bien
común exigen moralmente el pago de los impuestos,
el ejercicio del derecho al voto, la defensa del país.”
(Catecismo de la Iglesia Católica, No. 2238-2240).
“El deber inmediato de actuar
en favor de un orden justo en la sociedad es más
bien propio de los fieles laicos. Como ciudadanos
del Estado, están llamados a participar en
primera persona en la vida pública. Por tanto,
no pueden eximirse de la «multiforme y variada
acción económica, social, legislativa,
administrativa y cultural, destinada a promover orgánica
e institucionalmente el bien común».
Aunque las manifestaciones de la caridad eclesial
nunca pueden confundirse con la actividad del Estado,
sigue siendo verdad que la caridad debe animar toda
la existencia de los fieles laicos y, por tanto, su
actividad política, vivida como «caridad
social»” (S.S. Benedicto XVI, Carta Encíclica
Deus Caritas Est. 2005).
7. Síntesis conclusiva
• El ser humano es de naturaleza social, no
puede vivir solo, necesita de los demás para
alcanzar su realización. Está hecho
para vivir en sociedad. Es deber del cristiano estar
comprometido por el bien común y por un justo
orden social.
• Para que la convivencia social sea fructífera
y redunde en beneficio de todos, es necesario que
cada uno ponga de su parte todo lo que le corresponde
como ciudadano, como vecino, como persona civilizada,
y especialmente como cristiano.
• La familia es el primer lugar donde se aprenden
los valores y virtudes del compromiso con la sociedad.
8. Compromiso
• Cuidar el buen ejemplo ante los hijos para
que sepan vivir cristianamente en comunidad y en solidaridad
con los otros.
• Buscar ser solidario con los vecinos, ayudando
y colaborando en las necesidades de la comunidad,
para las mejoras de la colonia, del barrio, de la
ciudad.
9. Oración final
Dios Padre, en nombre de tu Hijo Jesucristo, te pedimos
que nos ayudes a ser más conscientes de la
labor que tenemos que hacer a nuestro alrededor, cooperando,
ayudando, sirviendo a todos. Permítenos ver
tu rostro en cada una de las personas que nos necesitan
y así lograr ser constructores de tu Reino
en este mundo. Santa María, Madre de Cristo
y Madre de la Iglesia, intercede por nuestras familias.
Amén.
10. Glosario
• Bien común: Conjunto de condiciones
que propician el mayor bien al mayor número
de personas. El bien común está por
encima del bien individual.
• Civismo: Conducta respetuosa que el individuo
observa en la diaria convivencia con sus conciudadanos.
• Política: Lo que vincula a los hombres
con el bien común mas alto, que es el de la
sociedad. En sentido amplio compete a todos los ciudadanos
y en sentido estricto, a los que tienen vocación
de gobierno. Sin la mira en el bien común la
política se reduce solamente al campo del poder.
• Solidaridad: Adhesión y apoyo a la
causa de los conciudadanos. La solidaridad vincula
a los hombres entre sí.
• Subsidiariedad: Principio que responsabiliza
al que más tiene o sabe, a contribuir en mayor
medida al desarrollo de la vida social.
11. Bibliografía
• Juan Pablo II. Carta Encíclica Sollicitudo
rei socialis (La preocupación social de la
Iglesia). 1987.
• Benedicto XVI. Carta Encíclica Deus
Caritas Est (Sobre el amor cristiano). 2005.
• Pontificio Consejo Justicia y Paz. Compendio
de la Doctrina Social de la Iglesia. 2004.
• Catecismo de la Iglesia Católica.
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