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VI
ENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS
MÉXICO
LA
FAMILIA FORMADORA, EN LOS VALORES HUMANOS Y CRISTIANOS
COMISION
CENTRAL COORDINADORA
PRESENTACIÓN
Cada tres años, todas las
familias del mundo son invitadas por el Santo Padre
a reunirse para celebrar el gran don que es la familia
para los seres humanos. Este es el sentido del Encuentro
Mundial de las Familias: “celebrar el don divino
que es la familia y reunir a las familias para rezar,
dialogar, aprender, compartir y profundizar la comprensión
del papel de la familia cristiana como iglesia doméstica
y unidad base de la evangelización” (Pontificio
Consejo para la Familia).
El origen de esta reunión
de familias se remonta a 1994, cuando el Santo Padre
Juan Pablo II encargó al Pontificio Consejo
para la Familia la organización en Roma del
primer Encuentro Mundial de las Familias. Desde entonces,
se ha venido celebrando cada tres años, teniendo
como sede diversas ciudades del mundo: Río
de Janeiro en 1997, de nuevo Roma en el 2000, con
motivo del Año Jubilar, Manila en el 2003 y
Valencia en el 2006.
La organización de cada Encuentro
Mundial de las Familias corresponde al Pontificio
Consejo para la Familia, en colaboración con
la diócesis elegida como sede, en este caso,
como anunció Su Santidad Benedicto XVI al clausurar
el Encuentro de Valencia, la Arquidiócesis
Primada de México, cuyo Pastor es S.E.R. el
Sr. Cardenal Norberto Rivera Carrera.
Todo Encuentro Mundial de las Familias
consta de varias manifestaciones principales:
• El congreso internacional teológico-pastoral
que reúne a los mejores exponentes del mundo
en el tema de la familia.
• Un encuentro festivo, en el que, acompañados
de cantos y plegarias, se presentan testimonios de
familias de todo el mundo.
• Una Misa solemne, concelebrada por cardenales,
obispos y sacerdotes presentes, junto con miles de
familias de todo el mundo.
Siguiendo el legado de S.S. Juan
Pablo II, el Santo Padre Benedicto XVI no ha cesado
de resaltar la importancia de la alianza conyugal
y la familia. En Valencia, lo hacía con las
siguientes palabras: “La justa relación
entre el hombre y la mujer hunde sus raíces
en la esencia más profunda del ser humano y
sólo puede encontrar su respuesta a partir
de éste. Por consiguiente es indispensable
y urgente que todo hombre de buena voluntad se esfuerce
por salvar y promover los valores y exigencias de
la familia (…) La familia cristiana tiene, hoy
más que nunca, una misión nobilísima
e ineludible, como es transmitir la fe, que implica
la entrega a Jesucristo, muerto y resucitado, y la
inserción en la comunidad eclesial. Los padres
son los primeros evangelizadores de los hijos, don
precioso del Creador, comenzando por la enseñanza
de las primeras oraciones. Así se va construyendo
un universo moral enraizado en la voluntad de Dios,
en la cual el hijo crece en los valores humanos y
cristianos que dan pleno sentido a la vida”.
La institución familiar en
los albores del siglo XXI experimenta los embates
de ideologías contemporáneas como el
relativismo, el materialismo, el hedonismo y, de modo
particular, el individualismo, que minan desde la
raíz a la comunidad de vida y amor que es la
familia. Ante todo esto, es necesario volver a proponer
varios retos, entre los que destacan:
• la formación en valores y virtudes
humanas y cristianas.
• El testimonio de los padres para lograr una
mejor convivencia y comunicación.
• La necesidad de impulsar una perspectiva de
familia, es decir, que las leyes y políticas
gubernamentales tomen como referente el fortalecimiento
y la protección de la familia.
Estos subsidios formativos tienen
el propósito de apoyar a los padres de familia,
y en general a todos los que tienen interés
en el bien que es la familia, a fin de que el VI Encuentro
Mundial de las Familias sea un evento que perdure
en el corazón y en la vida de los hogares.
La Sagrada Familia de Nazaret es
el modelo del Evangelio de la Familia, es la Buena
Nueva que la familia moderna, como la de todos los
tiempos, tiene que contemplar, para frontar con certeza
los retos que la modernidad le propone. La plenitud
de la familia radica en desarrollar la identidad y
la misión para la que Dios la constituyó:
hacer felices a cada uno de sus miembros desde la
unidad del hogar y tener la seguridad de haber entregado
a la siguiente generación los valores humanos
y cristianos necesarios, para seguir haciendo de cada
familia un lugar de encuentro con la vida, con los
hermanos y con Dios.
SUBSIDIOS
FORMATIVOS DE PREPARACIÓN AL ENCUENTRO
TEMARIO
TEMA 01. Qué
son los valores y su importancia en la formación
de la persona: La educación
en valores como forjadores de la personalidad madura.
El cristianismo cambia la jerarquía de los
valores humanos, llevándolos a lo sobrenatural.
TEMA 02. La
familia, valor y escuela de valores por la palabra
y el testimonio de los padres.
TEMA 03. El
amor fuente de valores: Amor,
caridad, respeto, libertad en la verdad, generosidad,
desprendimiento de los hijos que abandonarán
a la familia para formar nuevas familias o para dedicarse
a una vocación religiosa.
TEMA 04. El
valor de la vida y de la persona:
El respeto al no nacido, el derecho a la salud, el
cuidado de los enfermos y ancianos. Los padres, colaboradores
de Dios en la transmisión de la vida a los
hijos. La familia como lugar de personalización
del ser humano.
TEMA 05. Los
valores del espíritu: Fe,
oración, vida espiritual, santidad, estado
de gracia. Apertura a la vocación de los hijos
(matrimonio, sacerdocio, vida religiosa).
TEMA 06. Los
valores del dominio de sí: Fortaleza, esperanza,
señorío de sí, tolerancia, paciencia,
prudencia, trabajo, laboriosidad, autoridad, orden.
TEMA 07. Los
valores de la corporeidad humana:
Educación de la sexualidad, afectividad. Complementariedad
entre el hombre y la mujer. Paternidad y maternidad.
TEMA 08. Los
valores de la comunicación humana:
Confianza, comunicación, unión, paz,
alegría.
TEMA 09. Los
valores de la rectitud en las relaciones humanas:
Honestidad, honradez, verdad, sinceridad,
fidelidad, lealtad, gratitud.
TEMA 10. El
valor del sufrimiento: Dolor,
perdón y reconciliación, sacrificio.
TEMA 11. Los
valores del compromiso con la sociedad:
Solidaridad, justicia, convivencia social y cívica.
Espíritu de servicio, responsabilidad. El testimonio
de los padres en el cumplimiento de las obligaciones
cívicas. La colaboración activa hacia
el Estado y la Iglesia.
TEMA 12. Los
valores del cuidado de la Creación:
Respeto a la creación, ecología cristiana.
TEMA 13. El
valor de la honestidad pública y
la probidad contra la corrupción.
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